El Hecho Era la decimoquinta vez que aquella función emergía en la curva cerrada, la misma que llevaba siglos decayendo hacia el horizonte. En esa bitácora la Verdad se hallaba acorralada y, al verse descubierta, se desvanecía hacia un rincón sin nombre. La Verdad se ocultaba de la mirada inquisitiva del etéreo cada vez que este se aproximaba al horizonte. Decidió que regresaría solo cuando comprendiera el mecanismo de aquella curva. La curva cerrada estaba plegada de modo que formaba figuras recurrentes, algo así como las ondulaciones de un resorte. Las distancias que abarcaba y las dimensiones que atravesaba resultaban completamente desconocidas para sí cuando se trataba de rastrear su origen. De no hallar esa singularidad, tendría que volver a empezar, rastreando la Verdad hasta los confines del tiempo. Llevaba varios millones de años buscando el rastro. No podía perder la pista... * Masai y Rionen intercambiaban datos a través de un campo mental eterno y ...
Enigmas, relatos, imaginaciones...