Lo que estoy a segundos de contar, yace bajo el manto de una terrible jaqueca y un dolor de estómago que jamás se fue, es un aspecto vomitivo e incomprensible de mi persona…, el cual tengo la desgracia y la tremenda vergüenza de relatar. Se trata de una investigación que provocó que escribiera este último testamento como fortuna de un advenimiento lejano pero seguro, el cual condenará en un futuro a la humanidad entera. Fue ayer, que fruto de un trabajo extenso y duradero pude dar con un cabo suelto en materia de ciencias físicas ligadas al esoterismo, numerosos resultados fallidos meses antes habían desplomado mi desarrollo en el rubro, fui desestimado, expulsado y humillado por el gremio de físicos el cual me había acogido durante largos treinta años, para dar término por completo a mi carrera. No tuve más que hacer, que seguir mis investigaciones en solitario en mi hogar, lugar que más temprano que tarde se convertiría en un lugar oscuro y sórdido frente a las averigua...
Enigmas, relatos, imaginaciones...